
En la era de la agricultura de precisión, los sensores conectados están transformando la gestión de las naves avícolas. Al medir continuamente el consumo de pienso, el peso de las aves y las condiciones ambientales, permiten tomar decisiones más rápidas, basadas en datos y más rentables.
Sensores que impulsan el rendimiento
El pienso representa alrededor del 65% del coste de producción de un pollo de engorde. Por tanto, es esencial reducir el desperdicio y ajustar la distribución del pienso. Las básculas de contenedores de Intelia miden el consumo de alimento por manada en tiempo real, proporcionando la precisión necesaria para evitar la sobrealimentación y detectar caídas anormales en la ingesta.
Las básculas para aves son igualmente críticas, ya que alcanzan una precisión de hasta el 97% en la medición del peso medio y el coeficiente de variación a lo largo del ciclo de producción. Registran las ganancias diarias de peso y la uniformidad de la bandada, al tiempo que predicen las tendencias de crecimiento con hasta 14 días de antelación. Esta información ayuda a ajustar los programas de alimentación e iluminación antes de que el rendimiento se vea afectado.
Vigilancia medioambiental: Una palanca para la salud y la productividad
El rendimiento no sólo depende de la alimentación. Los sensores ambientales de Intelia controlan continuamente la temperatura, la humedad y la presión diferencial para mantener unas condiciones de vida óptimas. Otras sondas miden los niveles de amoníaco (NH₃) y dióxido de carbono (CO₂ ), dos gases que influyen directamente en el bienestar y el crecimiento de las aves.
En un caso real, la instalación de sensores de amoníaco ayudó a detectar picos nocturnos peligrosos y a ajustar la ventilación, mejorando la habitabilidad de los rebaños y aumentando los ingresos por vivienda.
Beneficios operativos y bienestar animal
La recogida automatizada de datos funciona 24 horas al día, 7 días a la semana, lo que reduce la manipulación manual y el estrés de las aves.
Entre las principales ventajas se incluyen:
- Uniformidad y consistencia: El control continuo del peso simplifica las comparaciones entre naves e identifica rápidamente las desviaciones de crecimiento.
- Reducción de pérdidas y ahorro de tiempo: La alta precisión de las mediciones y las alertas automáticas ayudan a minimizar el desperdicio de pienso y las tareas de pesaje manual.
- Visibilidad unificada: Todos los sensores se conectan a la plataforma de Intelia, proporcionando una visión integrada del rendimiento del rebaño y del consumo de alimento.
Tendencias y perspectivas
Para 2025, se espera que haya más de 75 millones de dispositivos conectados en la agricultura*. Este rápido crecimiento está impulsando el auge de las granjas inteligentes, en las que los datos en tiempo real y el análisis predictivo permiten obtener mejores resultados. La próxima frontera incluye sensores más precisos, edge computing y algoritmos capaces de anticiparse a las necesidades de los animales.
Invertir en la supervisión automatizada del peso de los piensos y las aves ofrece a los productores potentes herramientas para aumentar la rentabilidad, reducir su huella medioambiental y promover el bienestar de los animales.
*Fuente: Farmonaut.com








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