
¿Ha notado algún cambio en lo que comen los consumidores y en cómo hablan de la comida? No se trata de una moda pasajera ni de un propósito de Año Nuevo. Es una transformación duradera de los hábitos alimenticios que sitúa a los productores avícolas en una posición única: la de proveedores de un producto alimenticio con gran demanda.
El concepto de «bajo en grasas» está dando paso al de «alto en proteínas»
Más del 44 % de los consumidores norteamericanos encuestados en febrero de 2026 afirmaron haber aumentado su consumo de proteínas durante el último mes. Se trata de un fuerte aumento con respecto al 33 % que tenía previsto hacerlo en diciembre de 20251. Ya no se trata de un segmento de nicho reservado a deportistas o asiduos al gimnasio. El público en general se está replanteando ahora lo que pone en el plato.
Por lo tanto, el pollo y los huevos pasan a ocupar un lugar destacado en este movimiento, ya que encajan a la perfección con lo que buscan los consumidores: una fuente de proteínas completa, mínimamente procesada y asequible.
El efecto del GLP-1: un catalizador del cambio
Los medicamentos basados en el GLP-1, como Ozempic, Wegovy y sus equivalentes, han potenciado enormemente esta tendencia. Un estudio reciente revela que el 31 % de los usuarios de GLP-1 compran más pollo fresco2, lo que lo convierte en uno de los productos alimenticios que más ha crecido entre este grupo, solo por detrás de la fruta y la verdura fresca. Y el impacto va más allá del individuo: la mitad de estos consumidores afirma que sus nuevos hábitos alimenticios han tenido una influencia positiva en todo su hogar.
Sin embargo, los GLP-1 no son el factor principal que explica estas nuevas preferencias alimentarias. Simplemente aceleran y refuerzan tendencias que ya se estaban desarrollando: raciones más pequeñas, mayor densidad nutricional, menos alimentos procesados, etcétera.
Los huevos: un merecido resurgimiento
Los huevos, que antes se evitaban por sus supuestos efectos sobre el colesterol, están experimentando ahora un auténtico resurgimiento de popularidad. Aprovechando la tendencia hacia las proteínas, se están consolidando como un alimento básico nutritivo y asequible, y se prevé que su popularidad siga creciendo a nivel mundial. Caloría por caloría, los huevos siguen siendo una de las fuentes más económicas de proteína animal, un argumento de peso en un contexto en el que el poder adquisitivo se ve sometido a presión.
¿Eres lo suficientemente fuerte?
La tendencia hacia las proteínas parece haber llegado para quedarse: se trata de un cambio duradero en las preferencias de los consumidores norteamericanos. Pollo fresco, huevos, productos mínimamente procesados: su producción se adapta a la demanda de los clientes. ¿Están preparadas sus herramientas de gestión para ayudarle a aprovechar esta oportunidad?
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